Desde octubre de 2006, indago sobre la relación
entre los llamados raizales, “nativos”, la comunidad,
población, habitantes de Isla Grande (Parque Nacional Corales
del Rosario), y los ecosistemas marinos, submarinos y terrestres,
para la realización de un documental de 40 minutos para la
Televisión.? “Isla Grande: imaginarios del mar; relación
hombre, mujer y medio ambiente / “la Isla” 2007”
es una investigación que adelanto con el apoyo de la Universidad
y sirvió como base para la propuesta documental para TV.
El proceso de realización del documental
se ha visto favorecido por el tiempo y la duración de la
investigación, pues nos ha permitido elegir las mejores fechas
de grabación de acuerdo a las condiciones climáticas.
Hemos conseguido grabar (documentar en video digital) fenómenos
tan importantes como el desove de algunas especies de coral, que
ocurre solo una vez al año (septiembre) y cuando las condiciones
son las adecuadas(luna, temperatura del agua, hora, mes, dia).
Lo indagado en Isla Grande nos sirve de antecedente
para el proyecto de San Andrés: las contradicciones en Isla
Grande (la pobreza extrema en la que viven 96 familias raizales y
la riqueza -extrema en comparación- de los llamados “poseedores”)
revelan una serie de problemas y conflictos que nada tienen que ver
con la imagen de postal que nos quieren vender las agencias de turismo.
De alguna forma, la isla tiene los mismos problemas del país,
en versión micro. Un anillo de “opulencia” se ha
apropiado de las playas, y mientras tanto, la comunidad nativa vive
en el centro de la isla, en unos lotes que reclaman como suyos. Es
de dominio público que el Estado también reclama estas
islas para su conservación, pero hay dudas y sospechas que
detrás de esto haya otros intereses, los de las multinacionales
y los grandes inversionistas extranjeros. El caso es que los nativos,
una comunidad pobre y sin ingresos regulares tiene una relación
con el entorno que nos hace pensar sobre nuestra relación con
la naturaleza.
Por un lado, se habla de conservación y
desarrolllo sostenible, por otro, pescadores en crisis por la falta
de pescado, esperan soluciones del gobierno que promete subsidios
a proyectos y cooperativas ecológicas. Involucrar a la comunidad
nativa directamente en la administración de recursos a través
de actividades como el ecoturismo, la cocina, la artesanía,
la pesca parece ser una utopía. Además de la crisis
ecológica evidenciada por la escasez de vida animal y vegetal,
especies en peligro de extinción, el calentamiento del agua,
el blanqueamiento de coral, el problema de desarraigo cultural es
evidente (pues resulta extremadamente difícil arraigarse en
la isla, no hay agua potable ni electricidad, entre otras cosas, la
isla exige otro estilo de vida, un estilo de vida ecológico).
La sed por el dinero fácil y lo ilegal convergen en la isla,
que además es llamada “zona de amortiguación”
por las oficinas del parque. En una especie de estado coloidal, en
un lugar intermedio, la población isleña no es ni nativa
ni raizal, sino nómada, transitoria… Una comunidad que
SE ESFUERZA POR DEFINIRSE Y DIBUJARSE, y precisamente en la relación
que tiene ellos con su entorno pues es esa relación con la
naturaleza la que los determina.
Del análisis a la acción
Se habla de documentos videográficos, posproducidos,
plásticos, performativos, de archivos, de narrativas; que aporten
una mirada crítica, dirigida “desde adentro” al
problema medioambiental (cambio climático, calentamiento global,
ecología, conservación, preservación).
Nos paramos en el margen del adentro/afuera del
discurso socio-político-cultural para deconstruir relaciones
de poder, de género, sociales, ecológicas, económicas,
entre los hombres y las mujeres en los relatos construidos, creados
a partir de una serie de talleres de realización de video (pre
– pro y post) para la realización de productos y el enfoque
de la indagación, cultura popular – medio ambiente (entiéndase
lo popular como lo público, de dominio público, asunto
público, arte público, valores intangibles, invisibilidad)
exige un discurso innovador que permita movilidad, continuidad y réplica
y que use la tecnología como soporte. La cultura sanandresana
como escenario para la reprogramación de contenidos; tracks,
narrativas, relatos, trazos, impresiones. Selección de productos
creados para la re-programación en un contexto cultural (arte).
En otras palabras, la televisión no es el video. No pretendemos
diseñas un producto televisivo sino diseñar mensajes
audiovisuales, sonoros y visuales, que puedan ser utilizados para
generar otros productos.“Dos son las figuras que mejor definen
este panorama: el DJ y el programador. Ambos se dedican a seleccionar
objetos culturales ya creados y los insertan en un nuevo contexto.
Esta estética del remix (música producida a través
de otras grabaciones y cuya filosofía altera el concepto de
creación musical en su sentido original) supone el paso del
paradigma de la creación al de la selección y el insert”.
(Reseña de Alejandro Piscitelli del Libro de Nicolás
Bourriaud “Posproducción”).
Impresiones de San Andrés y Providencia
La Isla de San Andrés es particular, por
ser un puerto libre es paraíso de narcotraficantes; esto conlleva
a la población raizal o local (pescadores, mujeres, madres)
a crear formas de resistencia social en la música, el baile;
acuden a formas de comercio informal e ilegal como se describe en
los apartes del siguiente ensayo publicado en la Revista del Observatorio
del Caribe: “Los isleños solo tiene tres opciones: coronar
(cumplir la misión, hacer la entrega, y recibir el pago satisfactoriamente),
caer presos o morir. Los términos del acuerdo con los dueños
del negocio organizados en micro carteles sólo conciben la
primera posibilidad (…)El dolor familiar, como lo pude constatar
en el trabajo de campo es invisible; sobre este drama humano se habla
en las esquinas por todos los senderos de San Andrés, pero
no existe ninguna información oficial al respecto. (…)
Por su localización, la isla, además de surtir la mano
de obra para el transporte marítimo de la carga de narcóticos,
ha vuelto a ser estratégica. La autonomía de las go
fast (lanchas rápidas) exige el rebastecimiento de combustible
desde el archipiélago, con lo que aparece un negocio suplementario.
El precio de la gasolina por galón en altamar multiplica el
precio de las estaciones de servicio de la isla. Pero no es la primera
oleada del narcotráfico aquí. En 1995, The New York
Times referenció a San Andrés como paraíso de
la droga; en efecto durante los noventa la isla – preferida
por los carteles del continente- operó como punto de cadena
de distribución, y vivió un boom por la adquisición
de tierras, las construcciones y el montaje de negocios con recursos
provenientes del lavado de activos”. (Abello, Alberto: “La
Nieve sobre el mar” Revista Aguaita, No. 13-14 p. 19). En Isla
Grande, a 40 kms de Cartagena, el panorama es similar. Los nativos
al no encontrar opciones de ingreso económico, aprovechan la
libertad de desplazamiento que les permite andar en sus lanchas rápidas
y viajar a Barú para hacer plata fácil con el negocio
de la droga. El dolor y la situación en ambas islas parece
ser el mismo.Los esfuerzos de los grupos ambientales parecen irrisorios
al lado de la gravedad y velocidad del problema, en la pobreza y sin
ayuda estatal, los pescadores y los jóvenes sin educación
no tienen otra opción: o se dedican en temporada a pescar especies
apetecidas por el turismo y que están en peligro de extinción
(langostas, santollos) o se dedican a vender droga y traficar.
El medio ambiente, la piratería y los Sanandresitos
El calentamiento global, la explotación
desenfrenada de recursos no renovables, el progreso desmedido, la
velocidad, las necesidades económicas, la pobreza, las diferencias
de clase cada vez más marcadas; las tensiones entre lo institucional
y lo informal; lo pirata y el origen (software libre, Internet, los
Sanandresitos) ofrecen un panorama único donde convergen diferencias,
tensiones para detectar, enunciar, actuar y usar el arte como plataforma
de transformación. El arte (como práctica social) se
convierte en el escenario (puesta en práctica) adecuado para
debatir lo público. La transformación social entendida
como la organización fundada por Sara Stuart en los 60’s
y cuya base está en Nueva York (Communications for Change www
C4C.org), ha sido replicada desde entonces como activismo político
y social: usar el video como herramienta de denuncia y para “contar
sus propias historias con su propia voz”. Por otro lado, y por
la misma época, Artistas como Martha Rosler ya habían
reclamado ese lugar del arte exclamando que el público era
el productor (ver el ensayo de Rosler “Video: Shedding the Utopian
Moment”).Hoy, artistas como Miranda July han llevado el tema
de la postproducción y el bricollage mas allá: July,
es artista de performance, escritora, guionista y directora de cine
(ganadora el año pasado del prestigioso premio Camera d’Or
del Festival de Cannes). Los proyectos artísticos de July son
sencillos pero hacen que el público se convierta en productor
revisando el tema del artista como gran autor y la obra de arte como
pieza museográfica. El Big Miss Moviola Project de July da
cuenta de eso cuando le pregunta a mujeres de todas las edades: ¿Si
pudiera hacer una película sobre qué la haría?
July, rescata ejercicios del colectivo Fluxus de los 60’s para
deconstruir relaciones entre el público - el artista y la “obra”-.Remezclar
y reescribir mensajes para decir algo diferente. La frescura de los
resultados de los ejercicios de July sorprenden por su ingenuidad
y lo poco intelectualizados o cerebrales. Mas bien son un llamado
a lo espontáneo al proceso creativo y al arte como juego y
transformación. En esta ocasión, Naturaleza Invisible
quiere usar el video como herramienta de transformación con
una intención que describimos como “menos política
y más plástica”, mas por el lado de July que por
el lado de Rosler. Se pretende que los resultados tengan un valor
estético más allá de la simple contemplación.
Turismo y descentralización
Teniendo en cuenta que la isla de San Andrés
es la meca del turismo desenfrenado, el comercio parece una intención
doble para hablar de turismo, cuando el turismo permite y prefiere
encontrar todo abarrotado en un solo lugar, organizado como en una
exposición: “En realidad “todos somos turistas”
dice Francesco Bonami, lo que nos hace experimentar el arte como entretenimiento,
como experiencia familiar y universal, igual en todas partes en todos
los museos” (CURATORIAL UTOPIA, Miguel Ángel Hidalgo
:::Agencia Crítica).Para descentralizar no solamente el LUGAR
de la exhibición, sino también el papel de AUTOR, será
una creación colectiva no una obra de autor en sentido estricto,
ya que se busca re-apropiarse de contenidos producidos a partir de
los talleres para posproducir, re-mezclar diferentes productos obtenidos
en los talleres de expresión (desde una exhibición de
objetos que den cuenta del proceso creativo, videos, sonidos, borradores,
cuentos, relatos, biografías, hasta una video – instalación).
Es decir, el material videográfico y sonoro (las memorias)
puede re-mezclarse para re-utilizarse en diferentes escenarios (muestra
audiovisual y montaje de una exhibición, por ejemplo).Mas allá
de una mirada turística indagar en la vida cotidiana, en las
prácticas sociales: en la cocina y el baile como tácticas
de supervivencia. El baile, la champeta, el reggae, el soka, forman
parte de lo intangible que se re-creará en los talleres. No
es gratuito que uno de los ejercicios en los talleres/laboratorio
consista en componer el soundtrack del corto a realizar, a partir
de la indagación en la música local, órganos
análogos, low-tech, y mezcladoras análogas de sonido
(en la isla suponemos existen estos artefactos de reproducción).
La música champeta se produce de manera low-tech (por ser música
popular y disfrutada sobretodo por los estratos populares que la producen).
El baile, puede ser una forma de resistencia social. El baile, la
música local, endémica (la música caribeña,
por ejemplo) son formas de resistencia.
El objetivo
Recrear lo intangible: cocina, baile, prácticas
cotidianas, para preservar y conservar; “shed a light”,
mostrar, señalar. A partir de la construcción de historias
locales, con una voz local y desde lo local, en la propia voz nativa,
dar pistas sobre la relación entre los “nativos”
y el medio ambiente. Una indagación en los imaginarios del
mar, del amor, de las mujeres, de su vida cotidiana. La mirada prural,
colectiva con personas nativas, músicos, líderes, docentes,
estudiantes, para develar las tensiones que se ejercen entre la naturaleza
y la cultura; lo femenino y lo masculino; lo pirata y el origen.
La metodología
Los relatos se construirán a partir de una
serie de talleres que han demostrado funcionar para la creación
de piezas videográficas de ficción.El know – how,
o el modus operandi, la metodología, ha sido implementada para
la realización de productos audiovisuales anteriormente y,
los resultados arrojados (la calidad y cualidad de los videos, las
narrativas, los relatos) arroja conclusiones interesantes sobre las
estrategias de producción y modos de posproducción (procesos
pedagógicos, prácticas sociales) para televisión,
radio, Internet.“Al moverse en un mundo de productos, formas
y señales preexistentes, el arte comienza a ser visto en forma
diferente: ya no como un complejo museo con obras a las cuales se
debe venerar o intentar superar, sino como un inmenso bazar del cual
pueden tomarse los elementos necesarios para recombinarlso y así
producir algo nuevo. Los artistas editores o post-produccionistas
parecen seguir la sentencia del filósofo Wittgenstein “No
busquen el significado, busquen el uso”. (Reseña de Alejandro
Piscitelli del Libro de Nicolás Bourriaud “Postproducción”).Mediante
la creación artística se quiere buscar otros escenarios
y hacer la circulación como parte inherente de la misma. Involucrar
la cocina dentro de los talleres como una práctica cotidiana,
por ejemplo, reconocerla como una práctica social pero sin
ir al extremo de Tiravanija (necesariamente nuestro interés
no es “subversivo”). Nos interesan las narrativas, la
construcción de historias, la producción de mensajes,
de contenidos y la configuración de un discurso coherente.
La creación como una forma de re-mezclar, re-producir esos
contenidos en diferentes escenarios.
Desarrollo
“Naturaleza Invisible”: es un concepto que surge a
raíz de la oposición naturaleza-cultura; indaga los
imaginarios del mar para dar pistas sobre la relación de
las personas con el entorno; la economía y la cultura; en
lo performativo que son las formas de expresión de una identidad
(disfrazada en las contradicciones sociales, económicas,
culturales). La naturaleza parece invisible ante la mirada indiferente
de nosotros. Teniendo en cuenta la particularidad del archipiélago
de la Isla de San Andrés y Providencia. “Naturaleza
Invisible”, es la puesta en práctica de una reflexión
en torno a la relación de las personas con el medio ambiente,
su estilo de vida, su economía, su forma de ser, de hablar,
de caminar, de amar, de cocinar.Es una INVITACION a artistas locales,
músicos, cantantes, estudiantes universitarios, líderes
comunitarios, para la participación en la creación
de un CORTO de 10 minutos en San Andrés y otro, de 10 minutos
en la isla de Providencia.El grupo de artistas seleccionados o que
respondan a la convocatoria, participarán en un proceso de
creación colectivo producto de UNA SERIE DE talleres/laboratorio
de realización de video así:
Para fortalecer y formalizar expresiones artísticas propias
del lugar que llamaremos “endémicas”.Los talleres
serán dirigidos coordinados para la realización dos
cortos de 10 minutos (o un corto de 20 minutos) y un documental
(memoria videográfica) de 20 minutos, sobre la experiencia
de los talleres. El tema fundamental de los talleres “Naturaleza
Invisible” será EL MAR, para indagar sobre la relación
de los habitantes de la isla con el medio ambiente usando el video
y los nuevos medios (eventualmente Internet) como herramienta y
plataforma de expresión y debate de lo público. A
partir de una mirada crítica y performativa (prácticas
sociales, vida cotidiana, cocina, actuación) de lo público
se privilegiará el trabajo de campo in situ, en forma de
talleres de expresión.La Isla de San Andrés tiene
una particularidad: la habita una cultura producto de una tensión
constante entre los derechos ambientales que reclama de alguna forma
su vecina más próxima (Providencia) y las tácticas
de supervivencia locales (el comercio de marcas clonadas, la de
condición de puerto libre que es). Los nativos de la Isla
son una identidad única que tiene más que ver con
el Soka, la Champeta, el Reggae que con las grandes marcas de ropa
y los perfumes que venden en los Sanandresitos. Providencia, un
paraíso donde aún existen especimenes de coral intacto
y especies en peligro de extinción parece el escenario perfecto
para que los nativos cuenten su historia, en sus propias palabras
y con su propia voz. La cocina local, la hospitalidad, se convertirá
en el prima mobile del proyecto, se re-creará patrimonio
intangible local, la cocina creole, para implementar prácticas
sociales como producto.
Modus operandi - metodología
La serie de talleres se impartirán/brindarán/ofrecerán
para obtener productos audiovisuales y de proceso creativo que serán
articulados como un discurso plástico y como un componente
académico. Formalmente, los talleres/laboratorios nacen como
una propuesta ARTÍSTICA,
un proyecto a largo plazo que arroje resultados, productos, que se
desprendan del “centro” que es la creación individual,
o el acto creador como un proceso individualista. Se propone la creación
colectiva de contenidos para Televisión e Internet. La experimentación
con el video, lo documental (visual y sonoro), la imagen, el mensaje
y la búsqueda de nuevas formas de comunicación entre
los actores de la relación del hombre, la mujer con el medio
ambiente.
El laboratorio de medios audiovisuales es una plataforma para la comunicación
y la realización de proyectos artísticos (video, fotografía,
performance y sonido). Proyectos de creación artística
que usan la tecnología como soporte o herramienta de expresión.
“Naturaleza Invisible” es un proyecto transversal,
UNA PLATAFORMA DE COMUNICACIÓN; UN LUGAR VIRTUAL DONDE CONVERGEN
DIFERENCIAS Y SIMILITUDES para la construcción
de un discurso público que, a partir de lo local, facilita
el debate sobre temas de actualidad a partir de las historias que
se cuentan y se construyen.Mediante la elaboración de mensajes
construidos con imagen, texto y música el visitante cuenta
sus historias. Es un proyecto para Internet que se desarrolla en varias
partes del mundo como talleres de realización y creación
artística (video, imagen, sonido, texto).Son talleres dirigidos
a personas locales (músicos, artistas, docentes, investigadores,
estudiantes, líderes, miembros de la comunidad local, para
crear y realizar productos audiovisuales, sonoros, Mediante un modelo
de taller de cine vivirán el proceso creativo de la realización
audiovisual para contar sus PROPIAS
HISTORIAS en su propia voz.